Cursos presenciales de Lightroom, por Javier Rayón

Gestión del archivo fotográfico

Gestión del archivo fotográfico


Lightroom introduce dos conceptos en la gestión de nuestro archivo fotográfico que enriquecen en gran medida un sistema tradicional basado en carpetas y archivos.

El primer concepto es el de catálogo. Un catálogo sólo contiene carpetas previamente seleccionadas tras un proceso de importación. Esto tiene varias ventajas:

  • Sólo fotos: en lightroom sólo veremos carpetas con material fotográfico de nuestro interés, y no otras carpetas con documentos o archivos de sistema.
  • Los catálogos contienen gran cantidad de meta-información: el orden de las fotos, su puntuación, clasificación, etiquetas, etc. Al guardar toda esta información en el catálogo y no en las carpetas, lightroom permite automatizar copias de seguridad de estos datos  periódicamente.
  • Consecuencia de lo anterior, también podemos filtrar y navegar por estos meta-datos a gran velocidad. P. ej. mostrar imágenes con 3 estrellas, a iso 400, hechas con un 35 mm f:1.8 y marcadas con la etiqueta “retrato”.
  • Podemos navegar por el catálogo incluso si los archivos están off-line. Si parte de nuestro contenido está en un disco duro externo temporalmente desconectado, los archivos siguen visibles en lightroom y disponibles para ciertas operaciones. Especialmente útil si trabajas con un portátil.

El segundo concepto son las colecciones. Las colecciones son agrupaciones de fotografías que el fotógrafo tiene interés en mantener unidas. Puede tratarse de una selección de imágenes de distinta procedencia para preparar una exposición, una propuesta de trabajo, un portfolio o una selección de imágenes para proyectar. Las colecciones no duplican las fotografías en el disco duro, si no que crean un vínculo virtual a las mismas, por lo que son muy “económicas” en términos de velocidad y espacio en disco.

Gracias a los catálogos y las colecciones, nuestro archivo fotográfico se enriquece conforme crece, en vez de desaparecer o caer en el olvido. Todas estas ventajas se traducen en dos enfoques distintos para el fotógrafo:

  • A corto plazo, lightroom es perfecto para editar las fotos de una sesión, seleccionarlas, etiquetarlas y puntuarlas, antes de entregar al cliente o dar el trabajo por terminado.
  • A largo plazo, lightroom mantiene vivo nuestro archivo fotográfico, permitiendo búsquedas, navegación por etiquetas, crear colecciones de nuestras mejores imágenes y verlas crecer con cada nuevo trabajo.